Una sidra de pera delicada y refrescante, elaborada con frutas seleccionadas para resaltar su carácter suave y aromático. De perfil elegante y fácil de disfrutar, combina notas frutales sutiles con una textura ligera y un final equilibrado. Una propuesta diferente dentro de la línea 1930, inspirada en la tradición sidrera de la Patagonia Argentina.